¿Eres nuevo con las orquídeas? Te damos todos los trucos para cuidarlas.

Puede que todavía no te hayas rendido a la delicada belleza de las orquídeas… Pero, si estás leyendo este artículo, no tardarás en hacerlo.

La elegancia de estas flores ha robado el corazón a muchos, entre los que nos incluimos, así que hoy vamos a sumergirnos en el mundo del cuidado de orquídeas. Independientemente de si tienes experiencia con las plantas o acabas de comprarte tus primeras macetas, tenemos consejos para ti. Además, te presentaremos dos productos excepcionales que te permitirán ofrecer un cuidado excepcional a tus orquídeas ATA XL y B’cuzz 1-Component.

Hermoso jardín de orquídeas con diferentes variedades.

Un cuidado sencillo para orquídeas
Cuidar de una orquídea puede parecer complicado al principio, pero ¡que no te impresione! Con algunos conocimientos y los productos adecuados, podrás mimar a estas preciosas plantas sin temor a equivocarte. Antes de entrar en los productos específicos que conviene utilizar, vamos a repasar las distintas especies de orquídeas y los cuidados que necesita cada una.

1. Luz:
Casi todas las orquídeas luz abundante e indirecta. Suelen preferir el suave sol de primera hora, con lo que serán felices en una ventana con orientación este, o de una fuente de luz natural filtrada. En cambio, no las pongas directamente al sol, ya que el sol directo quemará las hojas. A algunas variedades les gusta más la sombra. Luego lo veremos.

2. Riego:
Esta parte es complicada, ya que las orquídeas tienen unos requisitos únicos. Es esencial encontrar un equilibrio entre mantener a la planta hidratada y evitar que se encharque, porque entonces las raíces podrían pudrirse.
La frecuencia de riegos depende de factores como la temperatura, la humedad y la especie de orquídea concreto. Es mejor regar de menos que de más. Sigue estas pautas:

– En primer lugar, ten en cuenta que las orquídeas viven sobre todo en zonas húmedas. Por lo tanto, lo ideal es mantenerlas en un entorno húmedo, o, si no es posible, pulverizar agua sobre la planta una o dos veces al día. Idealmente, habría que utilizar agua de lluvia o agua desmineralizada, ya que, en su entorno natural, aprovechan la humedad ambiente y el agua de lluvia, que tiene un contenido de calcio muy bajo. Si pulverizas tu orquídea y mantienes un nivel alto de humedad ambiente, tendrás que regarla mucho menos. No obstante, cuando las raíces aéreas toman un tono blanquecino, significa que se están empezando a secar y que hay que regar la planta cuanto antes.

Una persona que cuida y fumiga orquídeas del género Phalaenopsis.

– Recomendamos que regar las orquídeas por inmersión:


1. Llena un recipiente con agua (preferiblemente agua desmineralizada o de lluvia, como hemos dicho). Espera hasta que el agua esté a temperatura ambiente.
2. Con cuidado, sumerge toda la maceta de la orquídea en el recipiente de agua. El agua debería llegar hasta el borde de la maceta.
3. Deja la maceta sumergida un rato para que el sustrato pueda absorber agua. La corteza, la fibra de coco y las bolas de arcilla tardan en empapar.
4. Saca la maceta de la orquídea del recipiente de agua. Permite que la maceta se drene completamente para evitar el exceso de agua.
5. ¡Listo! Ya puedes devolver la orquídea su sitio.

– Recuerda que las orquídeas no deben estar sumergidas en agua, ya esto puede atraer plagas de insectos o facilitar que las raíces se pudran.

3. Sustrato:
Las orquídeas son bastante particulares en cuanto al sustrato que necesitan; no crecen bien en los sustratos universales habituales. Es esencial que tengan un sustrato muy aireado que drene muy bien, además de servir como soporte de la planta.

Lo mejor es tratar de imitar las condiciones naturales de crecimiento de la orquídea en su entorno natural. Más de la mitad de las orquídeas son epifitas, es decir, viven en los árboles, aprovechando el agua y los nutrientes que encuentran en la corteza y la humedad del aire.

Por eso, el sustrato de las orquídeas suele incluir corteza de árbol, fibra de coco y materiales similares. Estos materiales imitan el hábitat natural de las orquídeas, garantizan que el sustrato está bien aireado y permiten una mejor circulación del aire. Las bolas de arcilla pueden servir también.

Por otra parte, ya hemos hablado de que las orquídeas necesitan mucha humedad. Para espaciar los riegos y reducir el riesgo que la planta se seque si el entorno no es suficientemente húmedo, estas mezclas de sustratos suelen incluir materiales como el musgo spahgnum o fibra de coco molida. Estos materiales son capaces de absorber una cantidad significativa de agua sin empapar las raíces de la orquídea.

4. Maceta:
Para que una orquídea crezca sana y fuerte es importante elegir la maceta correcta.

Las orquídeas suelen venir en macetas transparentes o tienen agujeros y rendijas para que el aire circule y las raíces se aireen bien. Las macetas transparentes permiten que las orquídeas hagan la fotosíntesis a través de las raíces: ¡por eso son verdes! Al mismo tiempo, te permiten controlar la salud de las raíces y saber cuándo es necesario regarlas.


Y ¡no olvides! Las distintas especies de orquídeas requieren cuidados diferentes, así que siempre es buena idea investigar un poco más sobre la especie en concreto de tu orquídea para así poder crear un entorno perfecto para que crezca.

Vamos a echar un vistazo rápido a las variedades de orquídea más comunes y fáciles de cuidar, y también a algunas para jardineros más expertos.

Especies de orquídeas fáciles de cuidar
Si eres nuevo en esto, te conviene empezar con especies de orquídeas famosas por su capacidad de adaptación y su resiliencia. Las orquídeas mariposa (Phalaenopsis) son una opción perfecta para principantes. Toleran distintas condiciones de luz, aunque si no reciben luz suficiente, no reflorarán. También son plantas flexibles en cuanto a necesidades de riego.

Diferentes variedades de Phalaenopsis brillan bajo la luz solar indirecta cerca de la ventana.

Otra especie de orquídea apta para principales es la orquídea Cattleya. Famosa por sus espectaculares flores de colores vivos, las orquídeas Cattleya prefieren luz intensa e indirecta y entornos bien ventilados. Si las cuidas bien te darán unas flores preciosas.

Detalle de la flor de la Cattleya.

Especies de orquídeas para jardineros avezados:
Para los que estén dispuestos a hacer un esfuerzo extra y cuidar de orquídeas más exigentes, enumeraremos una serie de orquídeas que necesitan unas atenciones más específicas. La exquisita y delicada orquídea zapatilla de dama (Paphiopedilum) exige unas condiciones de humedad y temperatura muy concretas. Prefieren entornos con poca luz y tienen que estar siempre ligeramente húmedas: con una planta fascinante, aunque demandante, que añadir a tu colección.

Precioso ramo de flores de Paphiopedilum.

Precioso ramo de flores de Paphiopedilum.

Orquídea Vanda en flor, colgando de un árbol para imitar su hábitat natural.

La clave para triunfar: B’cuzz 1-Component y ATA XL:
Para que tus orquídeas se desarrollen sanas y fuertes, te recomendamos que incorpores dos productos a su rutina de cuidado: TA XL y B’cuzz 1-Component. Estos fantásticos productos no tienen rival a la hora de impulsar el crecimiento y la floración de las orquídeas, y son grandes aliados en su cuidado.

B’cuzz 1-Component es un fertilizante con un índice NPK bien equilibrado, fantástico para aportar nutrición a tus orquídeas. Este fertilizante impulsará su crecimiento y sus procesos vitales de forma que crezcan fuertes, sanas y vigorosas.

Sin embargo, es posible que necesiten un empujoncito extra para florecer: en ese caso, tu aliado es ATA XL. Este estimulante del crecimiento y la floración está enriquecido con extractos de plantas, ácidos húmicos y PK mineral para un aporte adicional de fósforo y potasio.
Estos elementos son nutrientes cruciales durante la fase de floración, ya que mejoran la capacidad de almacenamiento de energía y hacen que la orquídea entre más fácilmente en la fase de floración.
Las orquídeas se benefician especialmente de un extra de fósforo para dar unas hermosas flores continuamente.

Recuerda que, por lo demás, las orquídeas no son muy exigentes en cuestión de nutrientes. Los productos de Atami son muy efectivos, así que te recomendamos que uses una dosis menor a la dosis recomendada. Esto es para garantizar que no añades demasiado fertilizantes a tus orquídeas, que son plantas muy sensibles. Si ves que no es suficiente, siempre puedes ir subiendo la dosis hasta que encuentres la óptima.
Para terminar
Sabemos que las orquídeas dan muchas satisfacciones pero también muchos quebraderos de cabeza. ¡No te preocupes! Con un cuidado y unos nutrientes adecuados, tendrás un oasis de flores de colores vibrantes. ¡Lánzate! Los productos de Atami están aquí para ayudarte en todos los pasos del camino. ¡Disfruta de tus orquídeas!

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